Visita a la cerveceria Oldenburg

vco01

Visita a la cerveceria oldenburg

El Sábado 10 de Mayo hemos quedado para tomar unas cervezas en el local de José Luis, cervecería Oldenburg, en la calle Alburquerque nº 13, en pleno centro de Madrid,  al lado de la boca de metro de Bilbao.

El local visto desde fuera ya te traslada a alguna ciudad de Bélgica o de Alemania. Y si es acogedor por fuera, una vez dentro te sientes como en el salón que querrías para tu casa.

José Luis llegó a las 11:30. No abre hasta la 1:00 pero quería dedicarnos unas horas para charlar con tranquilidad. Al final la charla se extendió durante todo el día, él se dio habilidad para estar con nosotros y atender a su clientela habitual. Y José Luis habló y habló y habló sin parar del tema que nos apasiona y del que él tanto sabe. De cervezas.  Se formó como técnico en equipos de cervecería y dejó un trabajo de funcionario para dedicarse a su negocio. Es un tipo estupendo, de aspecto elegante y hablar pausado, se nota que disfruta explicando las historias sobre la génesis de tal o cual marca, o la deriva de marketing de tal o cual emporio cervecero. Tendría que haber grabado la conversación para que se me quedara todo lo que nos contó.

vco04 Parte de su colección particular de latas y botellas descansa sobre los estantes de la cervecería, y es tal la diversidad que no permite a la vista centrarse en ningún punto en concreto del local. Hay de todo, fotos, diplomas, chapas, pequeñas estatuas, motivos  cerveceros de todo tipo. Es el Disneyworld de los cerveceros. Con sus mas de 300 tipos de cerveza distintos  a disposición del cliente y sus 12 grifos de cerveza.vco02

Entre la que destaca la Te Deum, una de abadía  Belga en cuyo diseño colaboró él mismo. Su petición al fabricante incluía una condición para popularizar el consumo entre sus clientes y digamos que permitir el “copeo” de larga duración, y es que solo tuviera 6º de alcohol, cuando este  estilo pasan todas de 6,5º. Y he de decir que la cerveza está espectacular y te permite beber más cantidad que las abadías de botella.

Nos enseñó su bodega y la zona de maquinas, el corazón de la cervecería, situados en el sótano del local y desde donde suben hasta los grifos las 12 variedades de cerveza de barril mediante una sistema de presión y frio diseñado por el mismo para ajustarse al limitado espacio y evitar la acumulación de calor en el sótano.

vco03 A continuación comenzó a sacarnos una serie de cervezas seleccionadas por él y las fuimos degustando entre todos al tiempo que nos contaba la historia de la fábrica y multitud de anécdotas interesantes, curiosas o divertidas.

Como por ejemplo que la cerveza que está catalogada como la mejor del mundo, sale del monasterio embotellas y sin etiqueta por orden del jefe prior.

Si es difícil encontrar un local con tal variedad de cervezas, más difícil es aun que te las sirvan todas en su vajilla original, lo que lo hace aun más atractivo. vco05

Esto último,  es una de las claves del éxito de esta cervecería, ya que cuida hasta el más mínimo detalle. Una de las cervezas que más me gustó fue la kwak.  José Luis nos contó la historia del vaso tan particular en el que se sirve actualmente esta cerveza. La llamaban la cerveza de los cocheros. La fabrica data de 1791, y su dueño la introdujo mucho en las paradas de postas, convirtiéndose en la cerveza favorita de cocheros y viajeros. El vaso tiene  forma de bocina y no permite colocarlo en cualquier lugar, sino solo en su soporte de madera. Esto hacía que los viajeros tuvieran que llevarlo en la mano y al acabar la cerveza entregárselo al cochero. Este disponía debajo de su asiento de una serie de colgadores donde los alojaba hasta la próxima posta. La marca ha recuperado este vaso y actualmente se sirve en él en los sitios de calidad. Es una belga de 8º, color vco06cobrizo, espuma densa y burbuja fina muy rica en matices y con un dulzor muy especial y equilibrado.

Y que decir de la BOCQ  cuvé aniversario 150. O la Chimay Gran Reserva, o la Kastel de 11º o  la Lagauloise, cuya etiqueta ya te dice lo rica que está.

A las 4 de la tarde nos fuimos a comer y nos llevamos a José Luis y a Teresa, la profesional que trabaja a sus órdenes y que nos atendió en todo momento con mucha amabilidad y  oficio.

vco07De vuelta a las 6 comenzó una larga tarde donde no faltaron los chiste que contó Gonzalo, el primo de Diego, y Daniel su amigo, a Gonzalo ya lo conocéis de una reunión y Daniel seguro que repite. Ambos son clientes fijos de todos los viernes de la cervecería Goldenburg.  Chistes y cervezas, se estaba gestando un final hilarante de la noche.

 

Empezaron a llegar clientes y la cervecería se llenó de gente. Se nota que las personas que van allí saben lo que quieren.

Se degustaron las cervezas caseras que algunos aportamos, destacando la porter de Rose. Muy bien elaborada y sin defectos. Las cervezas del grupo de Ricardo y las de Tito.  Bebimos, charlamos, nos reímos y fuimos felices ya a horas imposibles de determinar.vco08

El amigo Ángel Buades  nos regaló una visita muy corta por la mañana y se fue antes de comer. Diego por sus obligaciones paternas se marchó a las 8 y una porción inexacta de tiempo después, empezamos a desfilar los demás. Gonzalo y su novia, una holandesa bellísima, Daniel, nuestra querida Rose, Titorro, Antonio, Ricardo y sus amigos de La Roda, mi señora y un servidor. Mil gracias José Luis por tu hospitalidad.  Hasta pronto Oldenburg, ya guardan tus paredes parte de mi alma.

No te lo guardes, ¡comparte!
Deja una respuesta